Aviso legal

Quién es el titular

Qué se contrata aquí

Reel Motor es un estudio en la nube, en estudio.reelmotor.io, que hace vídeos verticales animados para tu marca. Se paga con créditos: con un plan mensual —Starter, Medium o Pro— o con packs sueltos. El modelo, la voz y el render van incluidos: no hace falta contratar nada más.

El cobro lo procesa Stripe. Yo no veo ni guardo los datos de tu tarjeta.

Renovación, baja y desistimiento

El plan se renueva cada mes hasta que lo canceles desde tu propia cuenta, sin permanencia ni penalización. Al darte de baja conservas los créditos que te queden. Como consumidor tienes catorce días para desistir de cada compra y se te devuelve la parte no usada, medida en créditos.

Las condiciones completas están en los términos de compra y la política de reembolsos.

Los vídeos que se enseñan

En la galería se muestran piezas hechas con el producto. Algunas usan como tema marcas ajenas. Esas marcas, logotipos y nombres comerciales pertenecen a sus respectivos titulares y aparecen únicamente como demostración de lo que la herramienta puede animar. No se sugiere ninguna vinculación, patrocinio ni recomendación por su parte.

Si eres el titular de alguna y prefieres que no aparezca, escribe a hola@reelmotor.io y se retira sin más trámite.

Lo que es mío

El diseño de este sitio, sus textos y el código que lo mueve son de Alejandro Lozano Martínez. Puedes leerlo, enseñárselo a quien quieras y enlazarlo. No puedes copiarlo para revenderlo como propio.

Responsabilidad

Pongo cuidado en que lo que hay escrito aquí sea cierto y esté al día, pero esta web no da consejo profesional individualizado: para eso está la conversación. No respondo de las decisiones que alguien tome sólo por lo que lea aquí, ni del contenido de webs de terceros a las que se enlace.

Tampoco garantizo que el sitio esté disponible sin interrupciones, aunque está alojado en Firebase Hosting (Google) y se mide su rendimiento con regularidad.

Ley aplicable

Se aplica la legislación española. Para cualquier discrepancia, y salvo que la ley imponga otro fuero —como ocurre con los consumidores, que pueden acudir al de su domicilio—, las partes se someten a los juzgados y tribunales de Vélez-Málaga.